Se caminó lentamente. Urbano y Benigno abrían la senda. A las 15 se vio la laguna a unos 5 kms. y poco después se encontró una senda vieja. A la hora se dio con un tremendo maizal con zapallos, pero no hay agua. Se preparó joco asado y saltado con manteca y desgranamos maíz; además se hizo maíz tostado. Los exploradores llegaron con la noticia de que habían caído a la casa de Chicho(1), el mismo de la otra vez, que es nombrado como buen amigo en el diario del Tte. Henry Laredo; no estaba en la casa pero sí 4 peones y una sirvienta, el marido de la cual vino a buscarla y quedó retenido. Se hizo un puerco grande con arroz y frituras, además de zapallo. Pombo, Arturo, Willi y Darío quedaron custodiando las mochilas. Lo malo es que no hemos localizado el agua fuera de la casa.
Nos retiramos a las 5.30, a paso lento y con casi todo el mundo enfermo. El dueño de casa no había llegado y se le dejó una nota especificando los daños o gastos; a los peones y la sirvienta se les pagó $ 10 a cada uno por su trabajo.
h-950 ms.
(1) Chicho Otero. Propietario de una de las casas situadas en el trayecto de los guerrilleros.