También el día fue lluvioso y no invitaba a la caminata, pero cerca de las 11 llegaron Braulio y el Ñato con noticias de que el río daba paso aunque estaba hondo. Al salir nosotros, nos encontramos con Marcos y su vanguardia que llegaban a instalarse. Se quedará al mando y se le ordenó enviar de 3 a 5 hombres según las posibilidades. En poco más de 3 horas hicimos la caminata.
Por la noche, a las 12, llegaban Ricardo y Coco, trayendo a Antonio y el Rubio (no consiguieron pasaje el jueves pasado) y a Apolinar, que viene a incorporarse definitivamente. Además, llegó Iván (1), para tratar toda una serie de asuntos.
Prácticamente, quedó la noche en claro.
(1) Iván Montero (Renán). Cubano. Uno de los contactos de la red urbana en Bolivia.