Por ser sábado, todos quedamos acantonados. Pedí a Jorge que hiciera una exploración a caballo por el cauce del río para ver hasta dónde llegaba; el caballo no estaba y salió a pie a pedir uno a Don Remberto (1) (20 a 25 kms). A la noche no había regresado. Sin novedad de La Paz.
(1)Don Remberto Villa, propietario de la finca Ñacahuasú, quien se la vendió a Roberto Peredo (Coco).