Tras dos horas de recorrido y pasar la cumbre de 1,200 ms., llegamos al chaco del tío abuelo del muchacho. Estaban trabajando dos peones que debieron ser aprehendidos ya que caminaban en nuestra dirección; resultaron cuñados del viejo, casado con una hermana de ellos. Sus edades: 16 y 20 años. Dieron la información de que el padre del muchacho hizo las compras pero fue detenido y confesó todo. Hay 30 guardias en Ipitá y patrullan el poblado. Nos comimos un puerco frito con zapallos en carbonada con manteca, pues no había agua en la zona y se traslada en turril desde el propio Ipitá. Por la noche salimos rumbo al chaco que tienen los muchachos, a 8 kms., 4 hacia el propio Ipitá y 4 hacia el oeste. Llegamos al amanecer.
h- 1,100 ms.