A pesar de la lluvia caída, que había hecho crecer el río, fueron 4 hombres a liquidar las cosas restantes del campamento 1; quedó limpio ya. No había novedad de afuera. 6 hombres fueron a la cueva y en dos viajes guardaron todo lo que estaba destinado allí.
El horno no se pudo acabar por estar blando el barro.